"En el mundo del vino, la lengua es tanto el órgano del gusto como el del lenguaje, en perfecta simbiosis de sujeto y objeto, forma y contenido: la lengua orgánica, sede de los cuatro sabores (amargo, dulce, ácido, salado), condiciona y genera la semántica, el acto de sentir se transforma en el de decir."
Creado por d'Araprì