"El buen vino natural tiene efectos físicos que añaden un placer real a la necesidad de beber. El ingenio se agudiza, la lógica aparece más evidente, el optimismo aumenta. Uno se abre más a las preocupaciones de los demás. En una palabra, uno se vuelve más comprensivo y más sociable. Y sí, el factor de sociabilidad, que el vino trae consigo, lo convierte en una bebida excepcional, que ninguna otra puede reemplazar."
Creado por d'Araprì