"«¿No era mejor, en cambio,
abandonarse ingenuamente
a la primera inefable dulzura del amor que nacía?».

Él vio a Elena en el acto de mojar los labios
con un vino rubio como una miel líquida.
Escogió entre las copas
aquella donde el siervo había vertido un vino igual;
y bebió con Elena.

Ambos, en el mismo instante,
posaron sobre el mantel el cristal.
La comunidad del acto hizo volverse el uno hacia el otro.
Y la mirada los encendió a ambos, mucho más que el sorbo."

Gabriele d'Annunzio

Poeta • Italia • Siglo XIX

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