"«¿No era mejor, en cambio,
abandonarse ingenuamente
a la primera inefable dulzura del amor que nacía?».
Él vio a Elena en el acto de mojar los labios
con un vino rubio como una miel líquida.
Escogió entre las copas
aquella donde el siervo había vertido un vino igual;
y bebió con Elena.
Ambos, en el mismo instante,
posaron sobre el mantel el cristal.
La comunidad del acto hizo volverse el uno hacia el otro.
Y la mirada los encendió a ambos, mucho más que el sorbo."
Creado por d'Araprì