"Con su lenguaje tímico y liminal, el vino hace emerger el fondo de encanto, imperfección, detención y atracción, en el cual sucumben y se subliman todos los sentidos: la continuidad cotidiana de la experiencia se rompe, y de repente se vislumbra un sentido otro y ulterior, que permite salir de la banalidad, de la insignificancia, de la indiferencia, un sentido que logra significar lo indecible. En el fondo, este ha sido y siempre será el talento -inalcanzable- del vino."
Creado por d'Araprì