"Le sucede al hombre que en otoño despoja
la vid, en la escalera que cruje
-viejo es el hombre y el otoño le tiñe
el alma por dentro de melancolía;
le parece que con el año su vida
también termina;
lo poco que de ella tuvo le pone
en la garganta como una sequedad y traga-
entre los pámpanos enrojecidos descubrir
un racimo superviviente.
Llena
la mano, preso de alegría infantil;
lo sopesa como si no creyera a sus ojos.
A su sed reservó la añada
aquel fruto; se lo maduró el verano,
se lo doró el sol del otoño,
la planta le exprimió el último jugo.
Gotea azúcar el grano que se desliza
en la boca para no perder una gota;
cada grano lo surca de delicia
silenciosa...
Miran los ojos felices y resignados
con el racimo menguar
su primera, quizás última, dulzura."
Creado por d'Araprì