"TRAIGO UN VINO INUSUAL

Traigo un vino inusual
A labios largamente resecos -
Cerca de los míos,
Y les ruego que beban;
Cubiertos de fiebre, lo intentan -
Me aparto, con un ojo rebosante,
Y vuelvo en una hora.

Las manos aún sujetan el tardío vaso -
Labios que habría refrescado - ¡ay! -
Son tan superfluamente fríos -

Intentaría calentarlos uno -
Temblores donde la hiedra los ha cubierto de musgo -
Siglos de puestos -

¿No podrían algunos tener sed entonces -
Hacia quienes los dos podrían inclinarse de nuevo -
Si pudieran hablar -

Si la obra resultara penetrante -
¿No gritaría alguno "Niña pequeña -
Mi niña pequeña" a mí -

No podría morir con esa única sed
Oprimiéndome que aquí y allá
Una bebida creció -

Que otras mentes podrían beber
Y volverse más locas que el mar
Si poseyera el lugar -

Así que lo llevo, aunque sobre mí
Se cierre - no puedo ir
Debajo de él, por asombro."

Emily Dickinson

Poetisa • Estados Unidos • Siglo XIX

Todas las citas

Creado por d'Araprì