"PAISAJE II La colina blanquea hacia las estrellas, de tierra descubierta;/ se verían los ladrones, allá arriba. Entre las orillas del fondo/ las hileras están todas en sombra. Allá arriba que hay/ y que es tierra de quien no sufre, no sube nadie:/ aquí en la humedad, con la excusa de ir a buscar trufas,/ entran dentro de la viña y saquean las uvas./ Mi viejo ha encontrado dos racimos tirados/ entre las plantas y esta noche refunfuña. La viña ya es escasa:/ día y noche en la humedad, no crecen más que hojas./ Entre las plantas se ven al cielo las tierras descubiertas/ que de día les roban el sol. Allá arriba quema el sol/ todo el día y la tierra es cal: se ve incluso en la oscuridad./ Allí no crecen hojas, la fuerza va toda a la uva./ Mi viejo apoyado en un bastón en la hierba mojada,/ tiene la mano convulsa: si vienen los ladrones esta noche,/ salta entre las hileras y les rompe la espalda./ Son gente a la que hay que hacerles un servicio de bestias,/ porque no van a contarlo. De vez en cuando levanta la cabeza/ olfateando en el aire: le parece que llega en la oscuridad/ una punta de olor terroso, trufas excavadas./ En las laderas allá arriba, que se extienden al cielo,/ no hay la tristeza de los árboles: la uva se arrastra por el suelo,/ tanto pesa. Nadie puede esconderse allí:/ se distinguen en la cima las manchas de los árboles/ negros y ralos. Si tuvieran la viña allá arriba,/ mi viejo haría la guardia desde casa, en la cama,/ con el rifle apuntando. Aquí, en el fondo, ni siquiera el rifle/ le sirve, porque dentro de la oscuridad no hay más que follaje."
Creado por d'Araprì