"El vino humedece y templa el espíritu, y arrulla las preocupaciones del alma en el sueño. Despierta nuestras alegrías y es aceite en la llama moribunda de la vida. Cuando bebemos con moderación y a pequeños sorbos, el vino entra en nuestros pulmones como el dulce rocío de la mañana. Entonces el vino no roba nuestra razón, sino que nos invita a una serena alegría."
Creado por d'Araprì