"El vino suaviza y templa el espíritu e induce a que los afanes de la mente se adormezcan [...] revive nuestra alegría y alimenta la llama de la vida cuando vacila. Si bebemos con templanza y pequeños sorbos, el vino gotea en nuestros pulmones como el rocío más dulce de la mañana [...]. Es entonces cuando el vino, en lugar de violentar nuestra razón, nos invita amablemente a una agradable alegría."
Creado por d'Araprì