"El mosto hervía en las barricas abiertas, pululando de mosquitos borrachos. Absorbía un olor calientísimo, sofocante. Los hombres se encendían. Volcaron una brenta llena de mosto, y el vino salpicó en una ola sobre el hombre y en la pared corrió en riachuelos impetuosos, tiñó a la gata asustada. Uno se tiró al suelo a sorber la motriglia (barro) vinosa. El dueño de la casa maldijo, rió, me tendió un vaso de mosto. Quemaba. La bodega era baja y rojiza."
Creado por d'Araprì