"CONVIVIO
de Myricae
Oh, convidado de la vida, es la hora.
Brillen rojos los cálices de vino;
tú, ni ávido ya, ni saciado aún,
deja el festín.
Resplandezcan de áurea luz los candelabros,
fragüe la rosa y el tomillo del Himeto,
sonría en círculo aún de caros
rostros el banquete:
tú levántate y… ¡Triste, sobre la mesa colmada,
de las lámparas moribundas el vuelo
lúgubre, largo! ¡triste errar en la sombra,
último, solo!"
Creado por d'Araprì