"Cenarás bien en mi casa, mi Fabulo,
si dios quiere, uno de estos días:
basta que traigas una cena abundante, exquisita,
donde no falte una espléndida muchacha y vino y
sal y toda alegría.
Repito que así cenarás bien en mi casa:
ahora la bolsa de Catulo no tiene más que telarañas."
Creado por d'Araprì