"Un joven monje, que no había podido resistir las asperezas y los ayunos de la vida en el desierto, regresó a Alejandría y se metió en la primera taberna que encontró:
- Una copa de vino, antes de la pelea. Se la bebió de un trago y:
- Tabernero, otra copa, antes de la pelea. Luego:
- Una jarra entera de vino, antes de la pelea.
El tabernero, ya sospechoso, le preguntó:
- Hermano, ¿de qué pelea hablas?
- De la que habrá ahora, cuando te diga que no tengo ni un centavo."
Creado por d'Araprì