"El placer dado por el vino siempre va creciendo rápidamente y tiende a una crisis, después de la cual declina rápidamente; el del opio, una vez generado, permanece estacionario durante ocho o diez horas; el primero, para usar una distinción técnica de la medicina, es un caso de placer agudo, el segundo, de placer crónico; el uno es la llama deslumbrante, el otro un ardor constante y tranquilo."
Creado por d'Araprì